Empecemos fácil: ¿qué es la motivación intrínseca?
La motivación intrínseca es esa fuerza que te impulsa a actuar porque quieres, no porque debas.
Es el tipo de energía que nace dentro de ti, cuando haces algo solo por el placer, el interés o la satisfacción personal que te produce.
No necesitas un premio, un ascenso ni un aplauso.
Lo haces porque te gusta, te llena o simplemente te hace sentir bien.
Por ejemplo:
- Aprendes a tocar guitarra porque disfrutas la música.
- Lees un libro porque te interesa el tema, no porque haya examen.
- Vas a entrenar porque te gusta cómo te hace sentir el cuerpo en movimiento.
Ese impulso interno es la motivación intrínseca, y es el tipo de motivación más estable, profunda y poderosa que existe.
La gran diferencia con la motivación extrínseca
La motivación extrínseca depende de factores externos: recompensas, elogios, dinero o reconocimiento.
La motivación intrínseca, en cambio, depende solo de ti.
En otras palabras:
- Si lo haces porque disfrutas el proceso, es intrínseca.
- Si lo haces por el resultado externo, es extrínseca.
| Tipo de motivación | De dónde viene | Ejemplo | Duración |
|---|---|---|---|
| Intrínseca | Del interior, del gusto o interés propio | Aprender a pintar por diversión | Larga y constante |
| Extrínseca | De afuera, por recompensas o castigos | Pintar para ganar un concurso | Corta o variable |
¿Y sabes qué es lo mejor?
Que cuando logras conectar lo externo con lo interno —por ejemplo, trabajar en algo que amas y además te da ingresos—, encuentras el equilibrio perfecto.
Las tres raíces de la motivación intrínseca
Según los psicólogos Edward Deci y Richard Ryan, creadores de la Teoría de la Autodeterminación, la motivación interna florece cuando se cumplen tres necesidades básicas:
- Autonomía: sentir que eliges lo que haces.
- Ejemplo: emprender un proyecto propio porque tú decidiste hacerlo, no porque te lo impusieron.
- La autonomía da libertad, y la libertad alimenta la pasión.
- Competencia: sentir que mejoras y eres capaz.
- Ejemplo: practicar un instrumento o un deporte y notar tu progreso.
- Cuando ves resultados de tu esfuerzo, se despierta la motivación natural por seguir.
- Relación o propósito: sentir que lo que haces tiene sentido o conecta con otros.
- Ejemplo: enseñar, ayudar, inspirar o crear algo que aporte valor.
- Saber que tu acción tiene un impacto real te impulsa a continuar.
Cuando estas tres se unen, la motivación intrínseca se vuelve inagotable.
No necesitas que te empujen, porque tú mismo encuentras sentido en lo que haces.
Ejemplos reales de motivación intrínseca
- Un artista que pinta sin buscar fama, solo por expresarse.
- Un estudiante que investiga un tema por pura curiosidad.
- Un voluntario que ayuda a otros porque siente que hace la diferencia.
- Una persona que corre por placer, no por competir.
Ninguno de ellos necesita una recompensa.
Su satisfacción viene de hacer lo que aman y sentirse vivos al hacerlo.
¿Por qué la motivación intrínseca es tan poderosa?
Porque no depende de nada externo.
No importa si otros lo valoran, si hay pago, si hay premio o si nadie lo nota.
Cuando tu motivación nace de dentro, no hay obstáculo que te frene.
Además:
- Te hace más creativo, porque actúas sin miedo a fallar.
- Te ayuda a mantener la constancia, incluso en los días difíciles.
- Te permite disfrutar el proceso, no solo el resultado.
- Te conecta contigo mismo, con lo que realmente te importa.
Cuando trabajas o estudias solo por obligación, el cansancio llega rápido.
Pero cuando lo haces porque te apasiona, el tiempo pasa volando.
Ventajas y desventajas de la motivación intrínseca
✅ Ventajas:
- Te mantiene activo sin necesidad de recompensas externas.
- Aumenta tu bienestar y autoestima.
- Mejora tu rendimiento y tu creatividad.
- Te da una sensación profunda de satisfacción personal.
❌ Desventajas:
- A veces cuesta mantenerla en entornos rígidos o muy competitivos.
- No siempre se puede aplicar a todas las tareas (por ejemplo, cosas aburridas o repetitivas).
- Si pierdes el sentido o propósito, la motivación puede apagarse.
Por eso, lo ideal es combinar lo intrínseco con lo extrínseco: encontrar placer en lo que haces y al mismo tiempo valorar los resultados externos que te impulsen a seguir.
Cómo desarrollar la motivación intrínseca paso a paso
- Conócete.
Identifica qué actividades te hacen sentir bien, qué te inspira o qué disfrutas hacer aunque nadie te lo pida. - Elige metas que te importen.
No sigas objetivos impuestos. Conecta tus metas con tus valores y pasiones. - Disfruta el proceso.
No te enfoques solo en llegar a la meta. Aprende a disfrutar cada paso, incluso los errores. - Celebra tu progreso.
No esperes grandes resultados para sentirte orgulloso. Cada avance cuenta. - Rétate constantemente.
La motivación intrínseca crece cuando te superas a ti mismo. - Rodéate de energía positiva.
Personas que te inspiren, no que te apaguen. La motivación también se contagia. - Encuentra tu propósito.
Pregúntate: “¿Para qué hago esto?”
Cuando la respuesta te emociona, estás conectado con tu motor interno.
La conexión entre pasión, propósito y felicidad
La motivación intrínseca no solo te ayuda a ser constante, también te hace más feliz.
Las personas que hacen cosas por placer o por vocación experimentan niveles más altos de bienestar, creatividad y satisfacción.
Porque cuando disfrutas lo que haces, el esfuerzo deja de sentirse como carga, y se convierte en parte natural de tu crecimiento.
La clave no está en hacer más… sino en hacer con sentido.
Cuando encuentras propósito en lo que haces, la motivación aparece sola.
En resumen
La motivación intrínseca es el motor interno que te impulsa sin necesidad de premios ni presión.
Es la razón por la que algunos siguen aprendiendo, creando o ayudando, aunque nadie los aplauda.
Cultivar esa energía interna es aprender a moverte desde el corazón, no desde la obligación.
Y cuando logras eso, no hay rutina que te aburra, ni meta que te quede grande.
Haz las cosas porque te apasionan, no porque te las exijan.
Lo que viene de adentro no se apaga, se expande.
POR: EQUIPO NOVEDADES 360


